Una de las principales misiones de Investén era la de generar conocimiento pero, ¿cómo hacerlo cuando las posibilidades de investigar eran muy limitadas? La respuesta era clara: había que salir fuera de España.

Años atrás, Mayte Moreno había realizado un máster de enfermería en la Universidad de Montreal (Canadá) y vio la oportunidad perfecta para alcanzar una alianza a través de la cual las enfermeras españolas pudiesen realizar allí un máster en Ciencias de la Enfermería orientado a la investigación.

Para esta misión pidió ayuda a Denise Gastaldo, profesora de la Universidad de Montreal, brasileña y con un dominio perfecto del castellano, quien actuó de tutora. Su experiencia en el ámbito internacional y su destreza para facilitar las cosas la convirtieron en una figura clave para la puesta en marcha del llamado Convenio de Montreal en 1998. Cada año podían beneficiase del mismo cinco enfermeras. Requisito imprescindible era el estar ejerciendo en el sistema público de salud, dado que la financiación del programa era público. El máster tenía una duración de dos años y cada promoción anual se solapaba para tutorizar a la nueva remesa.

El Convenio acabó al cabo de cinco años por varias razones: en Europa surgieron otras alternativas de formación y también en España empezaron a surgir títulos propios que procuraban una especialización. Ya no resultaba tan interesante viajar a tantos miles de kilómetros y realizar una estancia de dos años de duración.

UN BALANCE POSITIVO

Para Investén, el Convenio de Montreal supuso la formalización de las relaciones internacionales establecidas años atrás con Canadá. Consiguió visibilizar alianzas con instituciones de reconocido prestigio internacional en el ámbito de la disciplina enfermera. Y, por último, permitió que un grupo de profesionales de la enfermería e

spañola alcanzaran una titulación de postgrado. Esto les abrió las puertas hacia el doctorado y la carrera investigadora.

Más de dos décadas después, Investén-isciii sigue haciendo un balance muy positivo del convenio. Un buen número de enfermeras que participaron en la experiencia se constituyeron como polos de expansión de la investigación en enfermería en España. Muchas de ellas son hoy en día referentes de la misma en sus Comunidades Autónomas.