Al iniciarse 2004, Investén–isciii puede dar por realizados muchos de los objetivos que se marcó en sus orígenes. Está generando conocimiento en la investigación en enfermería y desarrolla ya toda una serie de actividades (seminarios, encuentros, publicaciones) para que dicho conocimiento se difunda. Pero sus responsables echan en falta una estructura más estable para reforzar su incipiente estrategia de cuidados basados en la evidencia.

El mismo año en que en España se constituyó el primer grupo de trabajo que daría lugar a Investén, en Australia otro grupo de pioneros especialmente preocupados por vincular la práctica de la enfermería con la evidencia clínica han creado, dentro de la Facultad de Ciencias de la Salud de la ciudad australiana de Adelaida, el Instituto Joanna Briggs. El logotipo elegido exhibe ya su filosofía: la onda que provoca una piedra al caer en una superficie de agua. Una metáfora del proceso de intercambio de conocimientos y de cómo un solo acto o pieza de información pueden ser un poderoso catalizador para el cambio continuo. 

ORÍGENES: Instituto Joanna Briggs

El Instituto Joanna Briggs (IJB) nació en 1996 con un equipo de solo seis personas, pero casi desde sus inicios buscó un enfoque internacionalista –precisamente en la línea de la mencionada colaboración Cochrane– y en los años transcurridos desde entonces ha adquirido notoriedad mundial y se ha expandido por todo el orbe suscribiendo acuerdos de colaboración con toda una serie de centros . En Investén, cómo no, lo van a colocar en su punto de mira.

Tras el pertinente contacto, y como primer paso para optar a esa calificación de centro colaborador, en torno a 2002 se llega a un acuerdo para realizar en España un curso de formación de formadores en Práctica Basada en la Evidencia, con el objetivo de que los seleccionados se capaciten en instruir a su vez a otros profesionales. El IJB desplazará a Madrid a una profesora, Linda Johnston, para realizarlo.

grupo Joanna BriggsFinalmente, en 2004 el Instituto de Salud Carlos III firma el convenio para convertirse formalmente en centro colaborador del IJB en España. El primero en toda Europa .

El Convenio tiene una filosofía práctica clara: sintetizar el conocimiento en enfermería basado en la evidencia clínica, y difundir el mismo entre las profesionales. Es decir, dotarles de herramientas que extraigan lo mejor de los estudios e investigaciones precedentes para que puedan aplicar unos cuidados en salud contrastados a pie de cama.

Para conseguir la implantación de esta filosofía en la práctica enfermera se han traducido al castellano todos los textos generados por el Instituto Joanna Briggs. Se ofrecen de forma abierta a los interesados que se conecten desde España, gracias a una subvención del Ministerio de Sanidad y Consumo.